Este milenio recién estrenado, viene marcado por el impacto que el auge de las nuevas tecnologías ha tenido en nuestra sociedad. Hemos pasado de vivir, no hace demasiados años, en una era industrial para estar hoy en día inmersos en la nueva era tecnológica.
Hoy todo el mundo habla de la sociedad de la información, internet, del e-conocimiento, de la e-administración, del e-learmig, etc. Pero en esta sociedad globalizada en la que parece que la información llega a todos los rincones con solo pulsar un botón, no todo resulta tan sencillo.
Baste un par de ejemplos: España destaca como país editor de libros y sin embargo arroja índices de lectura bajos. Así mismo, día a día aumenta el número de hogares que dispone de ordenadores, sin que ello presuponga que los ciudadanos tengan acceso libre y gratuito al conocimiento y formación en estas nuevas herramientas.
Es indudable que el desarrollo económico y social incide en estos hechos. La vorágine tecnológica en la que estamos inmersos también influye directamente en los servicios bibliotecarios. Éstos han de adaptarse a los nuevos tiempos y servirse de las nuevas tecnologías para poder cumplir mejor con sus fines. La creciente producción y la distribución de contenidos en fondo digital está modificando los conceptos tradicionales de la Biblioteca.
Las bibliotecas, hoy más que nunca, han de presentarse a la sociedad como un centro de aprendizaje a lo largo de la vida. Y a pesar de que juegan un papel indispensable en la conformación de la Sociedad de la Información, no deben olvidar tampoco que uno de sus objetivos más importantes sigue siendo el apoyo a la lectura, resaltando la importancia del material impreso.
De ahí que la biblioteca en su área de actividades de promoción de la lectura trabaje desde una doble vertiente:
En su concepto clásico de promoción de la lectura, desde las edades más tempranas, creando cauces de colaboración con las escuelas y los padres con la convicción de que la palabra, las letras, las historias y las canciones son un "alimento básico" en la formación de las personas. El objetivo es promover una sociedad civil y democrática que tenga en cuenta la diversidad de sus componentes. Cada día es más frecuente que nuestros hijos convivan en la escuela con niños de otras culturas y religiones. Es necesario que éstas se conozcan para combatir la exclusión y caminar hacia una sociedad solidaria y en paz.
Continuando con las campañas de animación a la lectura, contribuimos al desarrollo de una sociedad de la información alfabetizada funcionalmente, en el uso más tradicional de la palabra y no por eso evitamos todos los medios que ponen a nuestro alcance las nuevas tecnologías.
Existe además otro analfabetismo: el analfabetismo digital. Éste ha de ser combatido proporcionando acceso y formación a la población con riesgo de exclusión electrónica. Es necesario para ello conseguir servicios a disposición de todos los ciudadanos, y un uso gratuito a todos los miembros de la comunidad del cómputo de materiales, herramientas y servicios de información básicos. Las bibliotecas han de instruir en los procedimientos adecuados de recuperación y manejo de información para hacer un mejor uso de los servicios de información tanto en el sistema educativo como en la sociedad en general.
La nueva situación "global" que vivimos en la actualidad, requiere una actuación pedagógica diferente a la practicada hasta el momento. Es por ello que, con la intención de enfrentarnos a este nuevo reto, se configura la educación documental. Como indica el profesor Félix Benito Morales1, es necesario que los niños no reciban una formación/información "válida para diez años antes, pero no para cinco años después". Lo importante ahora, no es memorizar la información, sino desarrollar habilidades y técnicas de recuperación, comprensión y transferencia de la misma.
Es por ello que la formación de usuarios en las bibliotecas está pasando a ser, más que la enseñanza pura e íntegra del uso y servicios de la biblioteca, una alfabetización informacional y digital, es decir, una capacitación del usuario para que pueda conseguir y aprovechar la información justa que necesite en el momento preciso.
Éstas han sido algunas de las razones por las que en las Bibliotecas Públicas Municipales de Villena se han puesto en marcha varios proyectos de formación de usuarios. Proyectos encaminados a conocer no solo el espacio físico de la biblioteca y los servicios que de ella se desprenden, y los tipos de documentos que podemos localizar en estos centros, si no algo más. Algo que se escapa a lo que siempre ha sido tangible en las bibliotecas: la información virtual. Este calificativo abre muchas puertas al poder del conocimiento absoluto pero, contrariamente a lo que se piensa, obstruye todo camino hacia la información completa a no ser que se conozcan todas las herramientas e instrumentos necesarios para desenvolverse en la maraña que compone actualmente la red de información por excelencia: Internet.
A lo largo de los cursos escolares que se suceden en las Bibliotecas Públicas de Villena, el personal ha sido continuo testigo del desconocimiento casi total que sufren todos los niños/as a la hora de utilizar correctamente los fondos de la biblioteca, con el fin de encontrar aquello que buscan, ya sea con el objetivo de cubrir sus necesidades tanto formativas como de ocio.
La necesidad de formar e informar sobre técnicas de búsqueda sencillas, a los niños y niñas que a ella acuden se hace cada vez más necesaria. El personal, en su horario habitual de atención al público, apenas puede poner en práctica una formación de usuarios contínua e individualizada, que sería lo deseable, debido a la cantidad de tareas que asignadas y que son indispensables para el buen desarrollo del resto de los servicios que ofrecemos: préstamo, fonoteca, referencia, prensa, etc. A este grave impedimento se le unen otros ajenos al servicio, como la inexistencia de verdaderas bibliotecas escolares que funcionen como tal en los centros educativos del municipio que podrían seguramente, subsanar alguna de estas carencias a la hora de resolver dudas y buscar información por parte de los escolares de la ciudad.
De acuerdo con lo que acabamos de exponer, el Manifiesto de la UNESCO sobre la Biblioteca Pública2, declara que la Biblioteca "debe facilitar el progreso en el uso de la información y su manejo a través de medios informáticos" y será necesario que "se establezcan programas de extensión y de formación de usuarios con objeto de ayudarles a sacar provecho de todos los recursos".
Siguiendo estas declaraciones, que tienen un alcance mundial, y muy acordes con el talante homogeneizador de las Bibliotecas Públicas, los objetivos que se pretenden conseguir con los proyectos realizados se podrían resumir en estos dos bloques:
Estos objetivos tan amplios y generales se adaptan posteriormente a los niveles y tipos de usuarios a los que van dirigidos los distintos programas de formación. La evaluación constante de las dificultades y la consecución de determinadas metas, obligará a cambios y a plantear objetivos más específicos.
Como se desprende de los objetivos propuestos, no debemos olvidar que una educación en el uso de la información debe contemplar también la adquisición de unos patrones y pautas de conducta que faciliten el cumplimiento de las normas y correcto uso de los materiales, y la costumbre de utilizar libremente las bibliotecas entendidas como centros de información y de ocio
La formación de usuarios durante el curso escolar 2002/2003 ha sido planificada en torno a dos grupos de usuarios muy bien definidos: alumnos de 4º de primaria y estudiantes de 4º de ESO. A continuación relataremos las experiencias en torno a estos grupos de usuarios.
Los objetivos planteados a la hora de realizar esta actividad han sido los siguientes:
La actividad se realizó a lo largo de tres sesiones. En la primera se entregó a cada niño una regleta compuesta por 14 piezas unidas en la parte inferior. Cada pieza de la regleta contenía un número que correspondía al sistema clasificatorio utilizado mundialmente en las Bibliotecas. Éste sería el instrumento que les ayudaría a localizar la información en la biblioteca. Así mismo disponían de una carpeta de investigador impresa con el anagrama de la actividad en la que guardarían las sucesivas pruebas y documentos obtenidos en los encuentros.
Cada sesión se desarrolló en dos partes. Primero explicábamos los contenidos previstos y a continuación les proponíamos unas pruebas (preguntas basadas en los temas que el profesorado nos sugería) que debían resolver para el siguiente encuentro acudiendo a la biblioteca. En el último encuentro, tras la presentación de las pruebas que tenían que haber superado, obtuvieron el título de "Agente Bibliotecario", acreditado mediante un certificado y un carnet personalizado. Con ello los jóvenes agentes quedaban capacitados para colaborar con el personal bibliotecario en tareas propias del servicio.
Esta campaña que se llevó a cabo durante todo el curso escolar, y en el que la biblioteca estuvo en constante comunicación con todos los colegios de la ciudad, tuvo un gran calado entre la población de esta edad, y se logró un acercamiento de los jóvenes a la biblioteca como centro de encuentro y estudio. Ellos se sentían más autónomos tanto en el manejo de sus fondos como en el uso de las diferentes secciones del centro público.
Como seguimiento a esta formación durante el curso escolar en el que nos hallamos, se continúa con 5º de primaria. Profundizaremos en los objetivos anteriormente propuestos, mediante el afianzamiento de los conocimientos adquiridos durante la campaña de "Agente de Bibliotecas", y el manejo de fichas catalográficas y material audiovisual. Todo ello se conseguirá a través de un juego denominado "Triviblioteca", en el que al estilo del clásico juego de preguntas "Trivial", los niños intentarán contestar cientos de preguntas relacionadas con todos los aspectos de la biblioteca con el fin de seguir acercándolos a este lugar de encuentro, distracción y formación.
Esta experiencia tuvo lugar entre los alumnos de 1º de Bachillerato que cursaban "Lenguaje y Documentación".
Tal y como queda expresado en las Directrices expuestas por la IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio de bibliotecas públicas, "La biblioteca pública debe ayudar a sus usuarios a adquirir la capacidad necesaria para hacer el mejor uso posible de sus recursos y servicios. Los miembros del personal deben actuar como navegadores de información y ayudarles, sea cual sea su edad, a utilizar de la mejor manera las tecnologías de la información y la comunicación"3.
Los objetivos marcados en esta ocasión, fueron los siguientes:
Se llevaron a cabo tres encuentros en los que se facilitó a todos los alumnos el material necesario sobre los encabezamientos de materia, esenciales para el conocimiento de la sintaxis gramatical de los nuevos lenguajes documentales utilizados en las búsquedas mediante Internet. Por ello se estudiaron mediante ejemplos tanto los principios generales como el sistema de referencias con que los términos están unidos entre sí. Las siguientes sesiones fueron eminentemente prácticas, aplicando las herramientas de las que disponíamos para realizar búsquedas documentales, sobre todo aprovechando los recursos que Internet ofrece.
A lo largo de las sesiones cada uno de los participantes conocieron:
Desde las Bibliotecas Públicas Municipales, ofrecemos nuestros servicios para contribuir a la formación de una sociedad más lectora. Por eso, los escolares de la ciudad acuden año tras año desde Educación Infantil hasta 3º de Primaria a la llamada de "Ven a la biblioteca, te sorprenderás", lema de nuestra campaña de animación.
Queremos así recuperar la sabiduría de la transmisión oral, el valor de la palabra leída, contada, cantada, realizando la necesaria aportación literaria a la formación de nuestros niños y niñas.
Más adelante trascendemos la línea de la lectura por placer para buscar a través de los libros el placer por conocer. En este empeño quedan enmarcadas las actividades que hemos reseñado anteriormente. Se trata de dotar a los niños y jóvenes de las herramientas necesarias para: leer para saber, leer para comprender, y comprender lo importante que es saber pensar para saber buscar.
Las Bibliotecas Municipales cuentan desde este año con unos valiosos colaboradores, nuestros "Ayudantes de Biblioteca", que sin duda ha sido el objetivo más valioso conseguido a lo largo del desarrollo de las actividades.
Todo esto no sería posible sin la colaboración de los padres, de los profesores de los centros educativos que acogen con generosidad nuestras propuestas de trabajo, y de todos aquellos organismos y asociaciones que, desde ópticas más específicas persiguen y trabajan para que los ciudadanos de Villena sean ciudadanos cultos, formados y bien informados y por tanto también lectores.
1BENITO MORALES, Félix. Educación Documental: Modelo para la adquisición y el desarrollo de habilidades de información ¿Es tan difícil enseñar a pensar y a informarse? [En línea]. Disponible en http://www.educadormarista.com/ARTICULOS/educaciondocumental2.htm [Consulta: 10-08-2003]
2Manifiesto de la UNESCO a favor de las Bibliotecas Públicas. [En línea]. Paris, UNESCO, 1994, Disponible en http://www.unesco.org/webworld/libraries/manifestos/index_manifestos.html. [Consulta: 17.08.2003]
3FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE
ASOCIACIONES DE BIBLIOTECARIOS Y BIBLIOTECAS.
Directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio
de bibliotecas públicas. [En línea].
París, UNESCO, 2001, Disponible en http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001246/124654s.pdf
. [Consulta: 17-08-2003]
Ana Valdés Menor y Pilar Díaz Martínez - Bibliotecas Públicas Municipales de Villena