El formato original de publicación del cómic de superhéroes es el denominado comic-book, un formato folletinesco similar a una revista grapada de reducido tamaño, de 17x26 centímetros. En su origen, las aventuras de los superhéroes se narraban en cómics de corta extensión, alrededor de 18 páginas en color divididas en capítulos, pero más adelante se fueron extendiendo, hasta llegar a las 24 páginas actuales, donde no tiene cabida más que una parte de la historia que se quiere narrar.
El comic-book suele tener una periodicidad mensual y acabar con un "continuará" que obliga al lector a comprar el ejemplar del mes siguiente para saber cómo continúa la historia. Por esto, los superhéroes protagonizan como mínimo un título mensual o, según su éxito comercial, varias cabeceras y proyectos especiales. Estos proyectos especiales pueden venir de la mano del mismo formato comic-book pero en forma de serie limitada. Una serie limitada tiene una extensión finita y conocida en el momento de su publicación.
A mediados de los 70 se introdujo el formato "magazine", de mayor tamaño que el comic-book y en blanco y negro o color.
Ya en los 80 salió a la palestra el formato "prestigio". Con un papel de mayor gramaje, mayor extensión (unas 32 páginas) y con portada rígida, sirvió para dar cabida a proyectos realmente especiales, o así eran anunciados. El primer cómic de superhéroes publicado en este formato fue El Regreso del Señor de la Noche, de Frank Miller, publicado por DC, quien acuñó este término para este formato. No es usado para series largas, sino para series limitadas, dado su alto precio.
La "novela gráfica" fue un formato utilizado por otros autores ajenos al género superheroico. Will Eisner trasladó el formato de la novela tradicional, con larga extensión (más de 64 páginas), a la industria del cómic. Este formato fue adoptado mucho más tarde por las editoras de cómics de superhéroes.
Debido a la naturaleza del mercado del cómic estadounidense, donde no existe la tradición cultural de las librerías que mantienen stock del material publicado y donde éstas reciben el material bajo pedido previo, las editoriales recurren a las recopilaciones de cómics ya publicados. Algunas series se pueden agrupar por sagas, o historias que transcurren durante varios meses en la cabecera superheróica que mantienen una unidad argumental. Estas sagas tienden a ser recopiladas más tarde o más temprano en un libro de en torno a las 100 páginas con portada en rústica o en cartoné, dando lugar a los conocidos como "tomos recopilatorios". Es una segunda oportunidad para llegar a los lectores que dejaron pasar una serie en el momento en que ésta salió inicialmente publicada en formato comic-book, como también es una vía de entrada a las grandes superficies, donde este formato más duradero puede competir en igualdad de condiciones con otros géneros. Éste es el formato predilecto actualmente en España, para dar cabida a series que no pueden sostenerse en el mercado en comic-book.
El superhéroe llega a España en forma de Ciclón el Superhombre, publicado por Hispano Americana de Ediciones S.A. en la serie Las Grandes Obras Modernas, en 1940. Se trataba de las tiras diarias de prensa norteamericanas de Superman, que fueron publicadas en cuadernos en blanco y negro de distintos tamaños, según la duración de la aventura. Superman salía en color en la portada, pero su uniforme no se correspondía con el original: calzaba un traje blanco con una capa azul y botas rojas.
Entre 1943 y 1950 no hubo publicaciones españolas de superhéroes, y las únicas que se podían leer venían del otro lado del Atlántico, en las revistas argentinas Billiken y La Pandilla.
El comic-book llegó a España gracias a la edición de la mexicana Novaro, que en 1952 publicaba en la revista Ediciones Recreativas las aventuras de los superhéroes DC. Eran cuadernos a color de 44 páginas con rotulación manual que contenían 4 aventuras completas. Más tarde pasaron a ser de 36 páginas con 3 aventuras originales. Entre 1958 y 1960 una nueva editorial española se encargaría de la edición de los cómics de superhéroes en España. Se trataba de la madrileña Dólar.
En marzo de 1964, la Comisión de Información de Publicaciones Infantiles y Juveniles realizó un estudio sobre lo perjudicial de las aventuras de superhéroes para la educación infantil y juvenil, por lo que la Dirección General de Prensa prohibió la entrada del cómic de superhéroes en España.
En septiembre de 1969, sin embargo, la ley fue un poco más laxa, por lo que Ediciones Vértice comenzó a publicar los cómics de la editorial Marvel. En un primer formato libro de reducidas dimensiones, en blanco y negro y con las páginas originales modificadas para adaptarlas al nuevo tamaño, llegaron a los kioscos españoles las aventuras de unos superhéroes diferentes. En 1971 volvieron a aparecer revistas de la mexicana Novaro.
A mediados de los años 70, mientras Vértice cambiaba su formato de publicación al de revista de 32 páginas a gran tamaño y en blanco y negro, Novaro redujo el tamaño de sus cómics a la mitad, su conocida Serie Águila, aunque entre 1973 y 1979 publicaría también sus Librocómic, cuadernos con las mismas dimensiones que un comic-book, con tapas en cartulina, 64 páginas a color y portada dibujada al óleo. También a finales de los años 70, Vértice reestructuraría sus colecciones, pasando éstas a color, e incluso llegaría a publicar colecciones de DC como la JLA y la JSA bajo los títulos de Superstars y Círculo Justiciero, respectivamente, aparte de otras. Editorial Valenciana y Editorial Laida también sacaron ocasionalmente libros de cómics.
En 1979, Bruguera consiguió los derechos para publicar varias series procedentes de las dos grandes editoriales estadounidenses. Superman, Batman, Spiderman y Hulk eran los más reconocidos, y Bruguera los publicó bajo su manto. Mientras tanto, Vértice pasó a llamarse Mundicómics y, más tarde, Surco. Bajo estos dos nombres siguió publicando cada vez menos series de Marvel, hasta su extinción en diciembre de 1983.
En 1982 entra en escena Ediciones Zinco, que comenzaría a publicar Superman y Batman en comic-books de 36 páginas a color. En enero y febrero de 1983, igualmente, Cómics Forum pasó a publicar los cómics de la editorial Marvel, comenzando con Spiderman, Hulk, Daredevil, Los 4 Fantásticos y Los Vengadores. Durante los años 80, Zinco y Forum representaron en España la dualidad editorial de los Estados Unidos, copando el mercado del cómic de superhéroes y relegando otros géneros al anonimato. Entre 1986 y 1996, ambas editoriales consiguieron publicar casi la totalidad del catálogo de DC y Marvel en España, así como pudieron experimentar con nuevos formatos como el prestigio, la novela gráfica y varias revisiones del comic-book de grapa.
En 1993, Forum, parte del grupo Planeta DeAgostini, empezó la publicación de las series de la editorial Image. Las cabeceras más importantes fueron publicadas en formato comic-book y algunas otras salieron directamente en tomo recopilatorio.
En 1996, tras 14 años ininterrumpidos de publicación en España, Ediciones Zinco deja su labor editorial en el mundo de los cómics, dejando a Forum como la única editorial de superhéroes. Dos años más tarde llegarían los cómics de DC de la mano de la mexicana Grupo Editorial Vid, que pasó con más pena que gloria por el mercado español a causa de su irregularidad y sus nefastas traducciones repletas de localismos. En abril de 2001, Grupo Editorial Vid llega a un acuerdo con Norma Editorial para la publicación conjunta de los cómics de DC en España, que serían editados sin excepción en un formato prestigio con un precio demasiado elevado para los parámetros de aquellos años. Mientras tanto, Forum seguía publicando prácticamente el 100% del catálogo de Marvel Comics, ya fuera en formato comic-book con series regulares mensuales o en otros formatos más económicos que aseguraran la continuidad de series con ventas más bajas.
En 2004 y 2005 se produjo un movimiento editorial extraño. Los derechos de publicación de los cómics Marvel en Europa los ostentaba el grupo editorial italiano Panini, quien cedía estos derechos a Planeta DeAgostini para su publicación en España. En 2004, Panini se reservó el derecho de no renovar esta cesión, por lo que pasó a ser, desde enero de 2005, la editorial encargada de publicar los cómics Marvel en España, con una política continuista de precios, formatos y numeración de la que tenía Planeta hasta entonces. En junio de 2005, durante la celebración del 23º Saló Internacional del Còmic de Barcelona, Planeta publicó su primer cómic de la editorial DC, cuyos derechos fueron arrebatados a Norma Editorial.
Actualmente, Panini publica los cómics de Marvel y Planeta DeAgostini los de DC, aparte de editar igualmente varios cómics de otras editoriales estadounidenses, cuyos catálogos se reparte en España con otras editoriales más pequeñas como Recerca o Dolmen.
Sergio Morales